FERIA DEL LIBRO DEL BICENTENARIO

COMUNICAMOS A LAS SOCIAS QUE SE ENCUENTRA HABILITADO UN ESTAND DE E.P.A EN LA FERIA DEL LIBRO DE LA ESTACIÓN NAC. DE FERROCARRIL. POR FAVOR, ACERQUEN SUS OBRAS(DE 9.00 A 11.00 POR LA MAÑANA Y DESDE LAS 18.00 POR LA TARDE)
Las fechas de los paneles son las siguientes:
Sábado 21 de mayo 17.00 h Narrativa
Sábado 28 de mayo 19.00h Literatura infantil.
Domingo 29 de mayo 17.00 "Mujer, Cultura e Historia"
Sábado 4 de junio: Poesía. 18.00 h

¡Las esperamos!


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Reseña biográfica


DELFINA ACOSTA.
Poeta, narradora y periodista, Delfina Acosta se ha dedicó a la creación literaria desde muy joven.
Integró el Taller de Poesía “Manuel Ortiz Guerrero” y dio a conocer sus primeras obras poéticas en publicaciones colectivas del citado Taller.
Su primer poemario Todas las voces, mujer... (1986) obtuvo el Primer Premio “Amigos del Arte”. En relación con este libro cabe mencionar que el mismo figura entre las obras más consultadas de la Biblioteca Virtual de Cervantes.
En 1993 publicó el poemario La cruz del colibrí, que lleva prólogo de la poetisa Gladys Carmagnola.
En el libro El viaje reunió sus cuentos que obtuvieron premios y menciones en concursos literarios. Su obra Romancero de mi pueblo, que lleva prólogo del crítico y poeta Hugo Rodríguez-Alcalá ganó el segundo premio “Federico García Lorca”.

Dio a conocer un poemario llamado Versos esenciales, dedicado íntegramente a honrar la memoria del gran poeta chileno Pablo Neruda. Fue presentado al público paraguayo en 2001, en la embajada de Chile en Paraguay. Varios ejemplares del poemario se encuentran en exposición permanente en la casa museo Isla Negra. El PEN Club del Paraguay otorgó al libro el Primer Premio destacando su elevado vuelo lírico y su lenguaje universal.
Su libro, que editó Portal de Poesía, lleva el nombre de Querido mío: y es best sellers en Asunción. El mismo ha recibido el premio “Roque Gaona 2004”.
Sus obras (cuentos y poesías) están incluidas dentro de numerosas antologías nacionales y extranjeras.
En el año 2007 publicó un libro de poemas que lleva el título de Versos de amor y de locura.
Su libro de cuentos Guía de cementerio, que lleva el sello editorial de Servilibro apareció en 2009. El texto recrea en algunos relatos su despreocupada y feliz niñez transcurrida en Villeta del Guarnipitán.

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La Comisión Directiva desea a todas las socias y amigas muy Felices Fiestas y un nuevo año pleno de creatividad y bendiciones.
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Almuerzo de Fin de Año

El día domingo 22 de noviembre a las 12:00 hs. realizaremos nuestro almuerzo de despedida de fin de año y homenaje a nuestros amigos escritores Zulma Nicolini & Miguel Angel Pozzio. Las esperamos en el Gran Hotel de Paraguay (De las Residentas 902), se sugiere llevar un libro de autoría propia para sorteo. Adhesión 55000 Gs.
¡Confraternizemos compartiendo nuestro amor por la literatura!
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Antología EPA- Lugar de entrega

El material(formato digital) y el dinero deben entregarse en el Colegio el Sembrador, cuya dirección es Alfredo Seiferheld c/ Buenaventura Súarez de lunes a viernes, 8.00 a 12.00h. Preferentemente coordinar antes con nuestra Vicepresidenta Maribel Barreto. TEL Colegio: 663 463 TEL particular: 607754. Durante el mes de agosto.

Cada socia de EPA tendrá como promedio siete carillas donde podrá publicar una breve biografía y su obra elegida, correspondiente al género poesía o narrativa (cuento, ensayo, fragmento o capítulo de una novela).

El aporte para la publicación será de 100.000 guaraníes por cada socia.

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Antología EPA - Proyecto

Fundamentación

Escritoras Paraguayas Asociadas – EPA es una entidad sin fines de lucro que reúne a escritoras y tiene como meta la reivindicación del rol de las mismas en la sociedad y apoyar la tarea creativa que desarrollan en los diferentes ámbitos de acción correspondientes. Por eso, la comisión directiva actual considera importante reunir las obras de las asociadas y publicarlas en un compendio representativo de la entidad.

Objetivos

1. Difundir la obra poética y narrativa de las Escritoras Paraguayas Asociadas.

2. Emprender una acción cooperativa y de autogestión para fortalecer la entidad.

Actividad

1. Publicación de un compendio de 150 páginas con obras de las asociadas.


Metodología y financiamiento

Reunir a 15 asociadas a EPA que se interesen en la publicación de su obra.

Cada socia tendrá como promedio siete carillas donde podrá publicar una breve biografía y su obra elegida, correspondiente al género poesía o narrativa (cuento, ensayo, fragmento o capítulo de una novela).

El aporte para la publicación será de 100.000 guaraníes por cada socia, lo que ascenderá a una recaudación final de 1.500.000 guaraníes, el costo que Escritoras Paraguayas Asociadas-EPA asumirá con la publicación.

La asignación de 7 (siete) ejemplares por cada socia será la devolución de lo aportado
(15 x 7 = 105). Si alguna tuviere interés en adquirir más, lo hará de la editorial.

Los 45 (cuarenta y cinco) ejemplares serán propiedad de EPA y se los utilizará para la promoción de la publicación.

La editorial ARANDURA es la que concede el costo de 1.500.000 por 150 ejemplares y absorberá el restante y otras cuestiones. Queda establecido que EPA deberá entregar el material corregido y en versión digital, por lo menos 4 semanas antes de la fecha de presentación del compendio literario.
Cada socia de EPA se hará responsable de la entrega digital corregida y final de su trabajo.

Fecha de presentación de la antología de EPA: principios del mes de octubre.

El material(formato digital) y el dinero deben entregarse en el Colegio el Sembrador, cuya dirección es Alfredo Seiferheld c/ Buenaventura Súarez de lunes a viernes, 8.00 a 12.00h. Preferentemente coordinar antes con nuestra Vicepresidenta Maribel Barreto. TEL Colegio: 663 463 TEL particular: 607754. Durante el mes de agosto.
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CUENTOS DEL 47 Y DE LA DICTADURA


EL PONCHO SALVADOR
Por Lita Pérez Cáceres
** Hacía más de 50 años que la farmacia y botica de don Pedro Juan Lozano era la mejor de Villa del Rosario. Su dueño había hecho la carrera de idóneo con el Dr. Escalada, famoso farmacéutico de Asunción. Lozano unía a sus conocimientos teóricos: la intuición, el ojo clínico y una memoria sin grietas que le permitía recordar los males de cada familia. Por ejemplo, la bisabuela de Panchita Cárdenas había tenido problemas de pasmo y la joven heredó esa condición, era delicada del vientre, solo admitía remedios yuyos y no debía dormir destapada nunca.

** La mejor publicidad para el boticario era la longevidad de las mujeres de su familia, tratadas por él, por supuesto. Su abuela Gumersinda, residenta, había cumplido 107 años y se guía dominando la cocina de la casa solariega de los Lozano, ella no solo conservaba sus fuerzas para moler el maíz en el anguá, sino que mantenía intacta la lucidez y decidía el menú que consumirían su hija Olinda, su hermana Amparo, su nieto Pedro Juan, su nieta política Acacia y su bisnieto Huguito. La matrona era presidenta de la comisión de Las Hijas de María e integraba la Comisión Femenina de la Seccional 38, cuya presidencia general ejercía su nieto, el boticario.
** La familia Lozano era muy reconocida en la Villa, por su honradez y porque desde antaño se habían destacado entre sus miembros grandes caudillos del Partido Colorado. La comisión directiva de la seccional pasaba de manos de Pedro Juan a las de Prudencio, su cuñado, y los dos decidían todo sin rencillas ni rivalidades.

** En junio del 47 la inquietud en Villa del Rosario era palpable, había corrillos entre los vecinos y los pocos opositores conocidos no se mostraban desde el último verano. La mayoría de los rosarinos era pro gubernista o colorada. Gracias a su posición geográfica la Villa no había sufrido aún los embates de la guerra civil, pero se enteraban igual, por los troperos o por las noticias que llegaban desde las lanchas que hacían el viaje hasta Concepción, de lo que pasaba en el norte rebelde y en el sur oficialista. Se rumoreaba que las fuerzas de Morínigo habían marchado hasta el Norte y que estaban a punto de terminar con la insurrección, era un norteño quien las comandaba, el Gral. Casariego.

** En la seccional se sucedían las reuniones, pero no se podía hacer nada; las pocas noticias que llegaban desde Concepción no eran halagüeñas para don Pedro Juan Lozano, que perdió hasta el apetito a raíz de las preocupaciones. No tenía miedo de los actos violentos, había servido como enfermero en un hospital de campaña en la Guerra del Chaco y estaba preparado para soportar lo que viniera. Pero se angustiaba por sus parientas, todas mujeres, por su abuela, su madre y su tía, tan ancianas, aunque sanas todavía, y por su esposa Acacia y su hijito Hugo.

** A fines de ese mes un estanciero de la zona llegó muy alterado a contar que los revolucionarios habían tomado la comisaría de una población cercana y que se dirigían a Villa del Rosario dispuestos a terminar con los líderes colorados de la zona. El hacendado dijo también que las fuerzas rebeldes tomaban vacas, las mataban sin necesidad y apenas comían la mitad del animal, dejando el resto para los caranchos; que violaban cuanta mujer se pusiera a tiro, que robaban lo que podían y que quemaban los ranchos de los colorados.

** Esa misma noche Pedro Juan se sintió morir y tuvo tiempo de despedirse de Acacia y de su hijito, su último deseo fue pedirle a Acacia que huya, que no se quede en la Villa, que salve a Huguito. Después cerró sus ojos para siempre. A la mañana siguiente fue enterrado sin las ceremonias que merecía porque el cura y el sacristán habían escapado, el sepulturero dilató su huida y sólo así el farmacéutico pudo reposar en el camposanto. A la vuelta del cementerio Acacia consultó con su suegra y con la abuela de su marido. Ellas aprobaron el pedido del finado y hasta la ayudaron a preparar una maleta. Acacia era joven pero previsora y llevó un poncho para abrigar a su hijo si es que hacía frío por la noche. Había hecho un trato con Casildo Franco, dueño de una chata que la llevaría hasta Asunción; saldrían a las 2 de la madrugada.

** Acacia estuvo lista a la hora señalada, envolvió a su hijo dormido con un saco y fue hasta el muelle tratando de hacer poco ruido pero no pudo evitar el ladrido de los perros que parecían avisar de una desgracia próxima. El relente de la noche humedecía las tablas del viejo muelle, Acacia bajó hasta la chata apoyada en Casildo y apenas estuvo sentada en un banquito, en la popa, la embarcación comenzó a moverse lentamente, como si siguiera un ritmo inaudible para los humanos, el ruido del motor apenas se oía. La noche de luna hacía más oscuras las barrancas coronadas de vegetación, Acacia nunca había salido de la villa y sentía temor a la ciudad desconocida. El dueño de la embarcación fumaba y estaba atento al canal, al camino acuático que solo él conocía. Pocas horas después el sol salió para dar contornos a la floresta y pintó las aguas de un marrón transparente.

** -¿Falta mucho para llegar, don Casildo?

** -Sí, unas cinco horas por lo menos -respondió él.

** En la villa el amanecer fue cruento. El mayor Torres Viriato, al mando de unos 50 hombres, se había posesionado de la antigua panadería de los Parini y del hotel de los Cipolla. Habían destrozado la seccional y la botica de don Lozano. A las viejas de la familia las tuvieron prisioneras en su casa y en la farmacia las puertas salidas de sus goznes mostraban el estropicio cometido en su interior. Todos los frascos de vidrio eran astillas de colores azules unas, marrones otras y alfombraban el piso de ladrillos; el polvo de sulfato y de otros preparados largaban un olor acre que picaba en la garganta de los mirones. Nada quedaba en pie de todo el esfuerzo de don Pedro Juan. Los pobladores no salían de sus casas, muchos mantenían ocultas a sus hijas temiendo las violaciones y otros atropellos.

** En el río el sol alumbraba con nitidez al niño que jugaba sentado muy cerca de su madre, en la chata de don Casildo. De pronto se escuchó el sonido de un motor más potente que opacó todos los otros sonidos, era una lancha cargada con un grupo de revolucionarios que venían en persecución de Acacia. El tiempo pareció detenerse y la imagen de las dos embarcaciones se congeló en la retina de algún ser superior que tuvo piedad de la madre y del niño. Ella lloraba y rezaba en voz alta. "Virgen del Rosario, sálvame, salvá por lo menos a mi hijo, yo te lo di a vos cuando nació, no dejes que le pase nada. Virgencita, te llevaste a mi marido, no me dejes sin mi niño, te prometo una novena al llegar a Asunción y tres misas te pagaré en tu día. Dios te salve María, llena eres de gracia...".

** Como respondiendo a la plegaria apareció un avión en el cielo. Volando bajo inspeccionó las dos naves que bajaban a la capital y comenzó a realizar disparos de advertencia. Acacia, que había escuchado una vez la diferencia entre los aviones rebeldes y los del gobierno, miró hacia las alas haciendo visera con la mano. En las dos el avión lucía banderas paraguayas inclinadas. Acacia estaba segura de que se trataba de una aeronave del gobierno y empezó a hacerle señas desesperadas. El piloto disparó muy cerca, la descarga de metralla levantó olitas que lamieron el borde de la chata. Entonces, en un rapto de inspiración divina, Acacia sacó el poncho colorado y se cubrió con él teniendo a su hijo en brazos.

** La sangre tiño un trecho el agua del río, la lancha de los rebeldes había recibido ráfagas y ráfagas de balas disparadas desde el avión. Hubo cuerpos que cayeron al agua y la embarcación encalló en la barranca derecha. Acacia saludó con el brazo en alto al piloto que entendió su mensaje y agradeció a la Virgen tal como lo había prometido.

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AFINIDADES FURTIVAS


Los laberintos del dolor
Por Lourdes Talavera

** Trémula, percibió un fino temblor en su brazo izquierdo. Sintió que se quedaba en blanco. El sudor recorría su delicada piel, una leve humareda le cegaba y sentía una profunda paz. Silvina aspiró una bocanada de aire y se dispuso a jalar sin prisa el dispositivo de la fortuna. La situación simulaba un juego de muñecas rusas, quizá por su característica repetitiva. Su jugada o movimiento estaba comenzando, la probabilidad había sido considerada, pero el posible desenlace se develaría al finalizar la partida. La pérdida o ganancia sucedería cuando todo se terminara; era tan sencillo como declarar un ganador o perdedor.

** Silvina Brandoni había participado del levantamiento de un cadáver sin identificación. Estaba en estado de descomposición, llamaba la atención el orificio de la bala sin salida en la cabeza. Unos pescadores lo encontraron en el río y denunciaron el hallazgo, sin demora. Entre periodistas, fotógrafos y policías se desarrolló la investigación, y concluyó que la víctima se había suicidado. La realidad no es precisamente interesante en el ámbito forense; el hecho se había dilucidado fortuitamente, y el azar fue el protagonista principal. Una situación similar sucedió una semana después, en las cercanías de una fábrica abandonada en la periferia de la ciudad. En la madrugada, un hombre que se dirigía a su lugar de trabajo tropezó con un cuerpo que yacía junto a un montículo de basura. Ella, acompañada de la comitiva investigadora, llegó hasta la calle donde estaba el yacente que ya había sido reconocido. Se trataba de un empresario que mediante justas electorales ocupaba una banca en el parlamento.

** El tercer caso aconteció en el transcurso del mes, se trataba de un joven y talentoso actor de teatro. En esa oportunidad, la obviedad de los acontecimientos planteó una sospecha y por dicho motivo se decidió profundizar la pesquisa para establecer la relación de los casos entre sí y la causa de las muertes. Silvina fue designada responsable; ella gozaba del respeto de superiores y subordinados, había egresado de la facultad de leyes con máximos honores y continuaba la trayectoria de su difunto padre.

** El equipo investigador había considerado que los tres lugares eran equidistantes y los cadáveres aparecieron en el tiempo, simétricamente, con un intervalo de una a dos semanas. Se consideró equivocadamente que se había dilucidado el problema de manera sencilla, atribuyendo los hechos al suicidio. Ahora, se cernía un manto de misterio sobre la investigación. Aquellos hombres tenían en común las visitas a una casa, en las afueras de la capital, y el tipo de lesión mortal; los investigadores consideraron eso como el resultado más relevante de las estratégicas observaciones y los interrogatorios a los que fueron sometidas diversas personas vinculadas a los fallecidos.

** Con frecuencia, llegaba a su casa y la sofocaba una infinita racionalidad, lo que le dificultaba reconocer sus emociones; a veces se desconocía y solamente deseaba sentarse en la alfombra y mirar las inmaculadas paredes de la habitación. Generalmente, la ventana entreabierta dejaba pasar la brisa tenue del anochecer; entonces flexionaba la cabeza, las tensiones se disipaban y se perdía en luminosos corredores que la llevaban a ninguna parte. Se cansaba y sus ojos solo veían sombras que venían a ella. No se resistía, su respiración se volvía entrecortada; la opresión en su pecho se tornaba insoportable.

** Gritaría, pero los sonidos se disolvían en su garganta. Deambulaba y recorría nuevamente el camino, tanteaba los muros que la detenían y sus fuerzas no eran suficientes para abatirlos, una y otra vez, hasta que percibía sus pies en el suelo. Miraba por todos lados y lo veía allí, con cada una de sus piezas donde correspondía, para mantenerse estático y equilibrado.

** Se trataba de un conjunto de espirales, una obra móvil que se erguía impasible sobre un mueble, en la sala de estar. Suspiraba y dejaba que los minutos se perdieran en las horas.

** Silvina, en algún momento, comprendió que estaba en conflicto entre sus tentaciones, inteligencia, perspicacia y voluntad. Temía ser desleal consigo misma. Pensaba que debería cuidarse de sus propias fábulas para no caer en una trampa. Tenía coraje, aunque le faltara la tranquilidad del alma por unos instantes; siempre conseguía el dominio de sí misma, sobre todo cuando ensanchaba aquel dédalo de cajas vacías de fósforos que había empezado a armar, siendo adolescente, cuan-do se descontrolaba. Tenía que estar perfectamente ordenado con cada uno de sus componentes en su emplazamiento, para conservar la estructura. Mirarlo en ese estado la llevaba inevitablemente a la sensación de bienestar. Tuvo la esperanza de que el tiempo pudiera borrar las huellas que se impregnaron a sus recuerdos. Contradictoriamente, ansiaba cualquier calamidad y experimentaba avidez, asombro, miedo, aunque luego se abandonaba a una escondida y desordenada alegría.

** Así, de esta manera, se ponía a salvo de sí misma. Cuando cometía una falta, ella encontraba la manera de expiarla, para luego dedicarse con silenciosa determinación a transgredir nuevamente las reglas convencionales. Podía tranquilizarse, su acción era inofensiva y no afectaba a terceros, tampoco nadie la descubriría; se sentía fatigada de muchas idas y venidas sin encontrar una salida. Los angostos caminos y el agotamiento la dejaban sin fuerzas como destellos de desánimo. Entonces pensaba que toda su existencia era un laberinto. Sentía un extrañamiento de sí misma, un vaciamiento de aquello que constituía su esencia. La envolvía un halo blanco que la mostraba transparente. El pavor la invadió.

** Un mediodía que asemejaba un atardecer, regresó del colegio; la casa desierta la recibió sin ruidos. Subió por la escalera y se detuvo ante el dormitorio de sus padres, en la puerta miró al interior: una única flor en una copa de cristal la saludó. La estancia tenía el raro resplandor de la luz que se reflejaba en el vidrio de las ventanas. Sintió un poco de frío y una repentina tristeza. Dio vueltas y se sentó en la cama, luego llamó: ¡Mamá! La encontró en el cuarto de baño, con los ojos cerrados, en un relajado sueño. Tenía el rostro apacible, pálido, y parecía una muñeca de nácar. Estaba recostada en la bañera, el agua roja como una rosa fulgurante, empezaba a resquebrajarse como si los pétalos se deshicieran con la brisa. Se sentó en el piso, al lado de su madre, y allí la encontraron al día siguiente cuando su padre regresó de viaje.

** Aunque le resultaba familiar el ambiente, esa noche impresionaba lúgubre; no había tomado en cuenta este detalle ni a las personas que acudían al casino clandestino. En un juego cada jugador asume ciertas reglas, y las jugadas están determinadas por la decisión personal o el destino; como en la ruleta rusa, cuando de cierta movida pende la vida de alguien. Sabía que sus cajas vacías de fósforos, en la casa, estaban en equilibrio y por eso se tenía confianza, acaso no perdiera, sea cual fuere el desenlace. Solamente la inquietaba que esa jodida gente la dejara a la vera de cualquier calle; sus párpados y los músculos de su cara y cuello estaban tensos. La suerte estaba echada. Cuando su dedo oprimió el gatillo del arma, sonó un seco chasquido que la obligó a abrir los ojos y depositarla sobre la mesa de juego, encima de las cartas. Miró a Bentos, y dijo al retirarse: Allanaremos este local, soy la fiscal encargada del procedimiento.
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NUEVOS CUENTOS DE LA GUERRA GRANDE


"Me es difícil determinar a ciencia cierta si al escribir este libro Margarita Prieto Yegros deseó- contar la Historia o sencillamente narrarnos cuentos, y esto es lo que da a esta obra un sabor especial. Porque luego de pensarlo muy bien concluyo que optó por hacer literatura y esta es, opino, la manera más cercana de hacer conocer aquellos hechos históricos que, metidos entre mil datos académicamente escritos, si bien no pasan desapercibidos, nunca adquieren la fuerza expresiva que consiguen a través de la expresión literaria.

Los cuentos de Margarita Prieto Yegros nos hacen conocer la historia a partir de las vivencias de los personajes que pueblan sus páginas, personajes que conocemos y amamos mediante descripciones puntuales y precisas, los lectores nos introducimos en esta otra esfera, en aquella "grande y seria" que es la Historia y venimos a -descubrir cuanto contenido humano, cuanta emoción, cuanto compromiso, encerraron en su momento aquellas acciones que anteriormente conocíamos sólo por sus fechas exactas o por los resultados obtenidos.
Creo que después de disfrutar emocionados con los NUEVOS CUENTOS DE LA GUERRA GRANDE de Margarita Prieto Yegros, conocemos mejor la historia"

LUIS HERNÁEZ
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BIOGRAFIA

Margarita Prieto Yegros
** Docente y narradora. Doctorada en Historia por la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción, Margarita Prieto Yegros ha dedicado gran parte de su vida a la docencia, campo en el que ha sido varias veces distinguida con galardones como la "Medalla de Oro" de las Autoridades y Maestros del 9º Depto., Paraguarí (1980), y la "Placa de Gratitud y Reconocimiento" del Depto. de Formación Docente del M.E.C. (1993), para mencionar sólo un par de distinciones representativas.
** Miembro de la Sociedad de Escritores Paraguayos (SEP), del PEN Club del Paraguay, Asesora de la Fundación CABILDO y redactora de la Revista Tupasy Ñe’ê, también colabora regularmente en periódicos de la capital y desde 1986 integra el Taller Cuento Breve dirigido hasta hace poco por el profesor Hugo Rodríguez-Alcalá.

** Sus cuentos han aparecido en varios de los libros de dicho taller, incluyendo dos en Verdad y Fantasía (1995), la antología más reciente del taller, así como también en revistas y antologías literarias locales y extranjeras.

** En 1998 dio a luz EN TIEMPO DE CHIVATOS, su primer libro de cuentos, y en 2001 publicó CUENTOS DE LA GUERRA GRANDE, su segunda obra narrativa.
En el 2005, EL MAPA DE BAAPA (BOSQUE ATLÁNTICO DEL ALTO PARANÁ).
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POEMAS

HABIA UNA VEZ UN SUEÑO

Había un espejismo de libertad
meteórica - torrencial
transmisible
como la sangre libre
como el amor boca arriba
como el mar temblando.
Pero hay una libertad con bellos peces
movediza y clara
sin miedo subterráneo
sin muro con hombre decapitado.
Recuerdo un café,
un arco – iris,
un ansia vertical
de cielo y pájaro.
-¿Te gusta cómo vuelan?
No mires esa bóveda negra.
No tiembles con el frío
de un agujero silencioso.

Digo no a la puerta del terror
a la noche falsa.
-Abre tu signo
El sol penetra el sótano
y un látigo
doblará la muerte de los crueles.
-Los pájaros alzan el pico
su fuerza ilimitada
sacude el río
las fábricas
sobrevivientes de las máquinas.
Se abrirán las puertas máximas
-Me desgarras.
-Toma mis alas.

RITMO

Las grullas huyen del frío
Las hachas multiplican leña
¡Oíd los coros en el espacio!

El arroyo
trae la música,
todo tiene sinfonía
La vida es un ritmo.

Escudo terrible
es el viento
¡Oíd las voces
en el espacio!
Los domadores de corceles
lo que palpita en la piedra.

El secreto magnífico
el ritmo primero
es la Vida
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BIOGRAFIA

Elsa Wiezell

** Paraguaya.

** Poeta, pintora y docente universitaria. Licenciada en Filosofía por la Universidad Nacional de Asunción (1950) y catedrática de la Universidad Columbia (de Asunción), actualmente se dedica también a la pintura y ha expuesto en galerías de arte y centros culturales diversos.-

** Prolífica poeta y participante activa del mundo artístico-cultural asunceño, Elsa Wiezell ha recibido numerosas distinciones de importancia, entre las que se cuentan el «Premio García Lorca» otorgado por «Amigos del Arte» en 1967, una «Mención de honor» de la Asociación de Escritores Guaraníes por su libro “Puente sobre el Tapé Cué” (1968) y el «Premio Integración Regional» en 1992.-

** De sus veintinueve poemarios publicados hasta la fecha, hay que mencionar: “Poemas de un mundo en brumas” (1950), su primer libro de poemas, “Barro de estrellas” (1951), “Órbita de visiones” (1962), “Tiempo de amor” (1965), “Mensaje para hombres nuevos” (1966), “Palabras para otro planeta” (1967), “Virazón” (1972), “La cosecha del viento norte” (1974), “El amor en la brisa del sur” (1975), “Antología Poética” (1982), “Poemas del aire profundo” (1992), “La tierra de los maizales” (1993), “Los dos y el mar” (1994), “Rumbo al arco iris” (1995) y “Memoria de amor efímero” (1996), su libro más reciente, para dar sólo algunos títulos representativos de su casi medio siglo de labor creativa ininterrumpida.-
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** Entre otras de sus obras de su autoría publicadas figuran:

· POEMAS DE UN MUNDO EN BRUMAS (1950);

· TRONCO AL CIELO (1950);

· BARRO DE ESTRELLAS (1951);

· POEMA CIEGO (1956);

· POR LAS CALLES DE CRISTO (1961);

· ÓRBITA DE VISIONES (1962);

· EL CANTO Y LA LUZ (1964);

· TIEMPO DE AMOR (1965);

· TEMBLOR DE ACACIAS (1966);

· MENSAJE PARA HOMBRES NUEVOS (1966);

· PALABRAS PARA OTRO PLANETA (1967);

· ECO TRIDIMENSIONAL (1968);

· PUENTE SOBRE EL TAPE CUÉ (1968);

· POEMA ULTRASÓNICO (1969);

· SEMBRADORES DEL SOL (1970);

· VIRAZÓN (1972);

· POBLADORES FIEROS (1974);

· LA COSECHA DEL VIENTO NORTE (1974);

· EL AMOR EN LA BRISA DEL SUR (1975);

· EL DUENDE FUGITIVO (1976);

· ANTOLOGÍA (1982);

· CORCELES DE ALBORADA (1990);

· EL COLIBRÍ DE LA QUEBRADA (1991);

· POEMAS DEL AIRE PROFUNDO (1992);

· ESCORZO POÉTICO (1992);

· LA TIERRA DE LOS MAIZALES (1994);

· LOS DOS Y EL MAR (1994);

· RUMBO AL ARCO IRIS (1995);

· MEMORIA DE UN AMOR EFÍMERO (1996);

· CANTO LIBERTARIO (1997);

· ALGAS AZULES (2003);

· TEMBLOR DE ACACIAS, quinta edición (2003);

· EL HOMBRE DE LA NUBE (2004);

· BARRANCO (2005);

· DEL AMOR AL OLVIDO (2005);

· CANTO ENTRE LAS PIEDRAS (2006);

· POÉTICA DEL AMOR (2006);

· LA CALESITA, segunda edición, (2006);

· LIRONDELA, segunda edición (2006);

· ESTE ES MI PUEBLO (2006);

· TREN DEL AGUA (2006);

· PUENTE DE MARIPOSAS (2007).
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BIOGRAFIA

Gloria Muñoz

Nació en Asunción el 14 de setiembre de 1949. Desde 1969 participó como actriz y dramaturga en los grupos teatrales "Tiempoovillo" y Laboratorio. Fundadora y miembro del "Centro de Investigación y Divulgación Teatral", realizó la versión teatral de "Yo El Supremo" de Augusto Roa Bastos y la adaptación de "Vidas y Muerte de Chirito Aldama" de Juan Bautista Rivarola Matto. Entre sus obras teatrales estrenadas se encuentran "La Divina Comedia de Colón" y "La Prohibición de la Niña Francia", también publicada. La versión teatral de los cuentos "La Visita" (Renée Ferrer), "Parecido a mi Finado" y "De cómo el Tío Emilio ganó la Vida Perdurable" (Rubén Bareiro Saguier), fueron representadas en el país y el exterior, las dos últimas traducidas al francés y publicadas en París.
"Tragedia de la Cárcel Pública" (teatro) mereció la Primera Mención del "Concurso de Obras Teatrales" convocado por el Teatro Municipal (1992). "La Navaja de Don Ruperto" (cuento) obtuvo el 1er. Premio del "Concurso de Cuentos Néstor Romero Valdovinos 1993", otorgado por el Diario "Hoy".
Algunas obras publicadas son:
LA NAVAJA DE DON RUPERTO
MADEJAS DE CLIO
POLCA 18
TRAGEDIA DE LA CÁRCEL PÚBLICA Y OTRAS PIEZAS

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BIOGRAFIA


Margot Ayala de Michelagnoli

** Escritora y artista plástica.

** Tiene en su haber hasta la fecha, tres novelas “Ramona Quebranto” (1989), “Entre la guerra y el olvido” (1992) y “Más allá del tiempo” (1995).-

** También ha publicado tres poemarios: “Ventana al tiempo” (1987), “Murmullo interior” (1991) y “Cielo interior” (1994).-

** En su faceta de artista plástica, ha participado en los seminarios de técnica en el IDAP, con la profesora Olga Blinder, 1979; "Punto, línea y composición"; y "Color, Valor y Textura" también con Olga Blinder.-
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** Estudió óleo con el Prof. M.J. Comniges, en Washington D.C.; pastel, en Rio de Janeiro. Estudió también con los profesores Roberto Holdenjara y Jaime Bestard.-

** Viene exponiendo en forma colectiva desde 1982, tanto en Asunción, como en ciudades del interior. Mostró en el CCPA, en el Náutico San Bernardino, Yacht y Golf Club, en el Club Centenario, Magíster, Centro Cultural Juan de Salazar, entre otros.-

** Entre noviembre y diciembre de 1998 expuso una serie de fotografías que denomino “Ultrafotos” en la Manzana de la Rivera.

** del libro “DICCIONARIO DE LAS ARTES VISUALES DEL PARAGUAY", DE LISANDRO CARDOZO, editado con el apoyo del FONDEC (FONDO NACIONAL DE LA CULTURA Y LAS ARTES), Asunción-Paraguay 2005.
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BIOGRAFIA


Susy Delgado
Nació en San Lorenzo, Paraguay.
Obtuvo la licenciatura en Ciencias de la Comunicación (Periodismo), de la Universidad Nacional de Asunción, en 1970. Realizó un curso de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid, entre 1978 y 1979, y en el Instituto Goethe de Berlín, en 1989.
Su primer libro apareció en 1985: “Algún extraviado temblor”, luego publicó los siguientes poemarios: “Tesarái mboyve” (Antes del olvido), edición bilingüe 1987; “El patio de los duendes”, 1991; “Tatayp€pe” (Junto al fuego), edición bilingüe 1992; “Sobre el beso del viento”, 1996; “La rebelión del papel”, 1998; “Tatayp€pe” (Junto al fuego), tercera edición trilingüe 1998 y “Ayvu membyre” (Hijo de aquel verbo), 1999.
Actualmente es responsable del Área Cultural del diario La Nación. En este medio, creó hace dos años la colección “Grandes Figuras de la Literatura Paraguaya” y el Concurso Literario “Juan Bautista Rivarola Matto”. En Argentina, Brasil, Uruguay, México, Colombia y España, ha presentado ponencias sobre la lengua y la literatura en guaraní.
Ha recibido el Premio Junta Municipal de 1992; fue primera finalista del Premio de Literaturas Indígenas de Casa de las Américas, Cuba, en 1992; Personaje del Año en 1997; Mención Especial del Premio Municipal en 1998.
En el 2002 incursiona en la narrativa publicando Sangre Florecida, su primer libro de cuentos.
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JEVY KO’Ê


Jevy ko’ê reúne una serie de poemas y cuentos breves escritos en los últimos años por la autora, los cuales están unidos por una perspectiva común sobre la degradación humana y planetaria de nuestros días. La desigualdad, la destrucción ambiental, la fragmentación familiar y el desarraigo son algunos de los ingredientes que aparecen en estos textos y que condicionan la pérdida de la identidad y la angustia del ser humano.
El libro lleva el título del cuento que obtuviera el Premio Cide Hamete Benengeli, de la Universidad Toulouse Le Mirail y Radio Francia Internacional, en diciembre de 2005.
abc, jueves, 28 de Junio de 2007

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BIOGRAFIA

Raquel Chaves
Nació en Asunción, Paraguay.
Estudió Filosofía, Inglés, Estética.
Incursionó hace años en el periodismo y la docencia universitaria.
Poeta y ensayista, publicó varios libros de poemas como “Todo en el viento: Siete Viajes” (1984), “Espacio Sagrado” (1988), “Partes del todo” (2000) y varias canciones, en una incesante producción.
La trayectoria de esta artista sensible, intelectual de reconocida excelencia, se proyecta en una actividad cultural de indudables valores.
Publicaciones:____________
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POEMAS

Aves migratorias
Nuestro amor es un ave migratoria
se traslada a extraños territorios,
abismales, profundos y desnudos,
se anida en grávidos crepúsculos
o toma la forma de la luna.
Nuestro universo es pendular,
todo lo abarca:
los paisajes secretos y otras biografías,
las vigilias y los mediodías.
El cielo es la cúpula y la cópula
de este amor inmigrante
que solo conoce un hogar:
en nuestras manos.
Pero tiene un destino: permanece.

IN MEMORIAM

Sor Juana Inés de la Cruz

Y ser y no.
Ser mujer,
con manuscritos de internas visiones
nombrando la experiencia.
Traduces lenguas de tragedia,
mujer abriéndose
como ostra
que lleva
su cárcel por dentro.
El resto: soledad,
verbo y polvo
masticando los años.

Repetición de ademanes, miradas o palabras.
Con defensas en alto,
con mis viejas trampas
(acechos que creía ya dormidos).
Tus ojos, lengua de Eros,
con su llama verde apenas contenida.
Vienes rompiendo las murallas
de tímpanos vacíos
en las interminables venas del insomnio.

Estabas y no estás:
ni mis amores,
ni el feroz arañazo del recuerdo
te atrapó con tal fuerza y te retuvo.
Ni el hallazgo
de calladas memorias vegetales,
ni las piedras
calientes y redondas.
Ni el asombro del árbol orgulloso
mostrando
verdes frutos,
flores,
pistilos y raíces.
Nada.
Caminé avergonzada,
Casi como desnuda,
Con mejillas
con párpados,
Con pestañas,
con lágrimas.

Esclava de caprichos de tu verbo
mordiendo las arterias:
me penetras,
me curas,
me sojuzgas.
Fiel, triste, sombra a mi costado,
me cortas con tu filo;
me sangras
y modelas.
Sólo necesito tu venenoso beso, Poesía:
el aire está de más
cuando te tengo.

Como tierra maldita,
el centro de tu útero.
Como interminables esclavos
sin valor de mercado:
mujeres
pasan a otras manos,
pero nunca las suyas
aprisionarán su propio destino.

Tanto tiempo jugando a tus trampas,
tretas y vestiduras.
Te he mirado, Poesía, en ese instante,
justo antes de que tú me atrapes.
Despacio me seduces;
ni siquiera mi hombre se dio cuenta
que me envenenas
y me llevas traicionera
hasta el nunca más
de mi propio deseo.
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